En todos los seres vivos existen diversas sustancias que nos son necesarias para realizar diversas funciones, estas sustancias son tan importantes que sin ellas la vida como tal no sería posible, estas sustancias se llaman hormonas. Una hormona es una sustancia química secretada en los lípidos corporales, por una célula o un grupo de células que ejerce un efecto fisiológico sobre otras células del organismo. Son segregadas por células especializadas, localizadas en glándulas de secreción interna o glándulas endocrinas (carentes de conductos), o también por células epiteliales e intersticiales con el fin de afectar la función de otras células. También hay hormonas que actúan sobre la misma célula que las sintetizas (autocrinas). Cada hormona tiene una función en concreto y en los órganos en los que actúan son responsables de estimular a las células para que produzcan determinadas sustancias, de acelerar o retardar el metabolismo o de favorecer el crecimiento y la especialización celular de diferentes partes del cuerpo. Surten su efecto lentamente y, con el tiempo, afectan muchos procesos distintos, incluyendo: Crecimiento y desarrollo, Metabolismo, cómo el cuerpo obtiene la energía de los alimentos que usted consume, Función sexual, Reproducción, Estado de ánimo. Las hormonas más estudiadas son las animales (y humanos) que viajan a través del torrente sanguíneo hacia los tejidos y órganos.
Sin embargo las hormonas no son las únicas sustancias presentes e importantes en los seres vivos existen también las enzimas. Las enzimas son sustancias orgánicas de naturaleza proteica, elaboradas por las células que actúan como catalizadoras en reacciones bioquímicas ya sea acelerando o provocando que las reacciones químicas que se efectúan en los seres vivos. Las enzimas son de acción específica ya que actúan exclusivamente catalizando un tipo de reacción química. Las enzimas actúan sobre unas moléculas denominadas sustratos, las cuales se convierten en moléculas diferentes denominadas productos. Casi todos los procesos en las células necesitan enzimas para que ocurran a unas tasas significativas. A las reacciones mediadas por enzimas se las denomina reacciones enzimáticas.
Las enzimas se clasifican en seis grupos principales, correspondientes por sus términos a las raciones que cada enzima ejerce sobre el sustrato. Estos grupos se subdividen en otro, según el tipo de sustrato y los átomos concretos que son sensibles a sus acciones. Estos seis grupos son los siguientes: 1.Oxidoreductasas: Catalizan reacciones de oxidorreducción. Tras la acción catálica quedan modificados en su grado de oxidación por lo que debe ser transformado antes de volver a actuar de nuevo. 2. Transferasas: Transfieren grupos activos (obtenidos de la ruptura de ciertas moléculas)a otras sustancias receptoras. Suelen actuar en procesos de interconversiones de azucares, de aminoácidos, etc. 3. Hidrolasas: Verifican reacciones de hidrólisis con la consiguiente obtención de monómeros a partir de polímeros. Suele ser de tipo digestivo, por lo que normalmente actúan en primer lugar. 4. Isomerasa: Actúan sobre determinadas moléculas obteniendo de ellas sus isómeros de función o de posición. Suelen actuar en procesos de interconversion. 5. Liasas: Realizan la degradación o síntesis (entonces se llaman sintetasas) de los enlaces denominados fuertes sin ir acoplados a sustancias de alto valor energético. 6. Ligasas: Realizan la degradación o síntesis de los enlaces fuertes mediante el acoplamiento a sustancias ricas en energía como los nucleosidos del ATP
Las enzimas no alteran el balance energético de las reacciones en que intervienen, ni modifican, por lo tanto, el equilibrio de la reacción, pero consiguen acelerar el proceso incluso millones de veces. Una reacción que se produce bajo el control de una enzima, o de un catalizador en general, alcanza el equilibrio mucho más deprisa que la correspondiente reacción no catalizada.
Así como las enzimas son catalizadoras, también se encuentran las vitaminas. Las vitaminas son un grupo de biocatalizadores indispensables para el buen funcionamiento de los seres vivos. Las vitaminas no son sintetizables es decir que no son elaboradas por el organismo, por lo que éste no puede obtenerlas más que a través de la ingesta equilibrada de alimentos naturales y son indispensables para la vida, la salud, la actividad física y cotidiana.
Las vitaminas no producen energía y por tanto no implican calorías. Intervienen como catalizador en las reacciones bioquímicas provocando la liberación de energía. En otras palabras, la función de las vitaminas es la de facilitar la transformación que siguen los sustratos a través de las vías metabólicas.
La falta o deficiencia vitamínica en las reacciones, acarrea en los organismos serias perturbaciones que se conocen con el nombre de carencias vitamínicas o avitaminosis, aunque es mucho más correcto denominarlas hipovitaminosis, ya que en la práctica tales enfermedades obedecen no a la falta total de vitaminas, sino a una notoria disminución en su aporte alimenticio. La deficiencia de vitaminas puede producir enfermedades graves, muy grabes e incluso la muerte. La deficiencia de vitaminas puede ocasionar debilidad general, anemia, detención del crecimiento y trastorno del sistema nervioso y como ya se ha dicho incluso la muerte.